Fecha de actualización: Domingo 10 de mayo de 2020
Un informe de la consultora Deloitte publicado en marzo de 2020, destaca cómo la resiliencia o capacidad de adaptación de las empresas está actuando en el contexto de la epidemia de COVID-19 como un filtro decisivo para diferenciar cuáles podrán superar esta crisis y qué organizaciones se quedarán por el camino.
Además del sitio al que acudimos, el trabajo es aquello que hacemos y, por tanto, las empresas que han afrontado esta crisis con un ecosistema de recursos virtuales, unas normas culturales bien definidas y una organización ágil, han podido traducir esa actividad a la esfera online e implementar así la dinámica del teletrabajo de forma relativamente sencilla, según concluye el citado informe.
Según la organización Global Workplace Analytics (GWA por sus siglas en inglés), cuanto más tiempo nos fuerce la situación a trabajar desde casa, mejor seguiremos las nuevas rutinas laborales y, por tanto, más fácilmente se asentará el teletrabajo una vez superada la crisis sanitaria.
Este experimento forzoso del coronavirus debería servir para que los directivos pierdan el miedo a la normalidad virtual y comprueben empíricamente la relación del teletrabajo con la eficiencia y la productividad.
BBVA
Autora: Dory Gascueña
Última visita: 10/05/20