Fecha de actualización: Jueves 19 de enero de 2017
Alberto Alonso, director general de OSALAN y encargado de abrir la jornada, hizo referencia a la realidad de una cultura preventiva aún a dos velocidades, la de las grandes empresas donde la prevención de riesgos está, por lo general, instalada y la de las empresas pequeñas, donde la prevención se considera aún hoy un coste que no revierte en la mejora de la actividad productiva y por tanto no es una prioridad.
Alonso mostró su firme compromiso a romper con esa inercia ligada a considerar el accidente laboral como algo “inevitable e inherente al trabajo”. “La ciudadanía –prosiguió- se sigue alarmando cuando se dan accidentes graves, pero no tiene presente la prevención de riesgos cuando pasa el motivo concreto de la inquietud”. Por ello, señaló que su principal objetivo es el de conseguir que la sociedad vasca “dé el salto cualitativo desde considerar el accidente laboral como algo inevitable hasta la total reprobación social de la falta de prevención”.