Fecha de actualización: Jueves 9 de julio de 2020
Aunque el ser humano posee la capacidad de compensar los efectos de fuentes calóricas naturales, los trabajos en instalaciones donde hay altas temperaturas, fuentes de calor radiante, alta humedad, contacto directo con objetos calientes, y/o actividades en las que se realiza una fuerte actividad física (fundiciones, minería, fabricación de cerámica, cristal, etc.) son actividades donde se puede estar expuesto a cargas de calor excesivas que pueden poner en riesgo la salud.
Asimismo, trabajos en exteriores y/o con tiempo caluroso, como la construcción, también son actividades donde existe ese riesgo tal y como nos muestra el siguiente vídeo de OSALAN.
OSALAN
Última visita: 09/07/20