Fecha de actualización: Miércoles 22 de noviembre de 2023
Algo no termina de funcionar. Se suponía que el progreso traería más bienestar. La tecnología, de hecho, no para de avanzar, alcanzando hitos que deberían redundar en un mayor beneficio común, y la gestión insiste en que la satisfacción de los empleados es una prioridad irrenunciable. Sin embargo…
En el informe sobre su segunda Encuesta de Bienestar en el Trabajo, los analistas de Deloitte constatan que “muchos empleados siguen luchando con niveles inaceptablemente bajos de bienestar. Es más, la mayoría declaró que su salud empeoró o permaneció igual el año pasado”.
Y aseguran que, en su balance de lo que queda de 2023 y sus perspectivas para el futuro, las organizaciones tienen «una cosa segura: el bienestar de los trabajadores seguirá estando firmemente en la agenda de la C-suite». Hay tarea por delante.
La encuesta, realizada por Deloitte en colaboración con la empresa de investigación Workplace Intelligence a 3.150 ejecutivos de alto nivel, directivos y empleados, reveló tanto los déficits de las empresas en esta cuestión como sobre posibles soluciones.
Para empezar, han descubierto que “la alta dirección no se da cuenta de lo mal que lo están pasando sus trabajadores, aunque los ejecutivos también tienen problemas con su bienestar”. También que muchas empresas “no están capacitando a las personas que están en condiciones de influir directamente en el bienestar de los trabajadores: los directivos”, y que, “aunque muchos directivos asumen su responsabilidad en el bienestar de los trabajadores, éstos no perciben sus esfuerzos”.
observatoriorh.com
Última visita: 22/11/2023