Fecha de actualización: Martes 7 de marzo de 2023
El trabajo tiene muchas dimensiones, y el emocional es una de los más determinantes a la hora de poder ejercerla de forma adecuada. El sanitario, el educativo y otros sectores donde la interacción social es muy intensa son proclives, que, a veces, los riesgos psicosociales hagan su aparición. El aislamiento al cual nos puede llevarnos el teletrabajo, sin embargo, también puede hacerlos aparecer. Sea cuál sea el origen, es primordial entender que es obligación de todas las empresas cuidar y velar por la buena salud de sus empleados, haciendo una correcta evaluación y prevención de estos riesgos. Pero vamos por partes: ¿qué son exactamente, los riesgos psicosociales?
LOS RIESGOS PSICOSOCIALES
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales identifica cuatro tipos de disciplinas a abordar: los riesgos de seguridad, los riesgos higiénicos, los riesgos ergonómicos y los riesgos psicosociales. Estos últimos son aquellos que tienen su origen en la organización del trabajo. Los riesgos psicosociales —a diferencia de los riesgos de seguridad, los higiénicos y los ergonómicos— tienen una dimensión no física que les hace difíciles de percibir a simple vista. Una máquina en mal estado es fácilmente localizable y sustituible, pero, ¿qué pasa cuando es un estresor intangible aquello que altera nuestra jornada laboral?
Según el método COPSOQ, los riesgos psicosociales pueden tener hasta 15 dimensiones diferentes: exigencias psicológicas cuantitativas; ritmo de trabajo; exigencias psicológicas emocionales; doble presencia; influencia; posibilidades de desarrollo; sentido del trabajo; calidad del liderazgo; previsibilidad; claridad de rol; conflicto de rol; inseguridad sobre la ocupación; inseguridad sobre las condiciones de trabajo; confianza vertical; y justicia.
“LOS RIESGOS PSICOSOCIALES TIENEN SU ORIGEN EN LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO”
Por lo que respecta al estrés, hace falta tener en cuenta que esta alteración no es propiamente una patología, sino un proceso interno que puede derivar en una; no necesariamente lo tiene que hacer, sin embargo. El estrés tiene dos estadios: el eutrés, donde la alteración es percibida como un reto a superar y del cual, por lo tanto, se hace una lectura positiva; y el distrés, que es cuando la alteración no se consigue resolver y el estrés puede derivar en una patología. En el primer caso, el denominado síndrome general de adaptación ha funcionado. En el segundo, ha habido elementos de la organización del trabajo que no han permitido hacer bien el trabajo, y el riesgo psicosocial se ha acabado manifestando.
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Última visita: 07/03/2023