Fecha de actualización: Martes 24 de diciembre de 2024
Cada vez son más las personas con trastornos musculoesqueléticos que requieren de la atención de los fisioterapeutas, una figura imprescindible que, a través de sus técnicas y tratamientos, alivian los dolores musculares, aumentan la movilidad y ayudan en la rehabilitación de diversas dolencias físicas que sufren los pacientes. Sin embargo, Quirón Prevención, centro especializado en salud ocupacional, remarca que la propia labor de los fisioterapeutas los expone a una serie de riesgos que, de no gestionarse adecuadamente, pueden comprometer su salud.
La naturaleza física del trabajo de un fisioterapeuta implica una exposición constante a riesgos ergonómicos, que paradójicamente son similares a los problemas que tratan en sus pacientes. Durante el día a día, estos profesionales deben manipular y movilizar a los pacientes, lo que supone la adopción de posturas forzadas y movimientos repetitivos, además de la presión constante sobre sus propios músculos y articulaciones. Estos factores, combinados con la intensidad de su trabajo, pueden provocar a largo plazo problemas musculoesqueléticos como dolores de espalda, lesiones en los brazos o el cuello, e incluso problemas crónicos.
Con el objetivo de mitigar estas amenazas, Quirón Prevención destaca la importancia de adoptar medidas adecuadas en el entorno de trabajo. Contar con camillas y taburetes regulables, y soportes para el apoyo de los brazos permite a los fisioterapeutas poder realizar sus tareas sin comprometer la postura. Del mismo modo, el control de la carga física a lo largo de la jornada laboral y la rotación de tareas son esenciales para reducir la fatiga. Asimismo, mantener una rutina de ejercicios regulares que fortalezcan la musculatura puede contribuir a la prevención de lesiones a largo plazo.
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Última visita: 24/12/2024