Fecha de actualización: Jueves 23 de febrero de 2023
El teletrabajo ha muerto; ¡larga vida al teletrabajo! Durante los dos últimos años, hemos asistido varias veces a la muerte y resurrección del trabajo en remoto, hasta que finalmente lo hemos incorporado a lo que comúnmente se denomina trabajo híbrido. Una definición de amplio espectro que engloba toda mezcla de trabajo en oficina y desde casa, independientemente de su distribución a lo largo de la semana. Sin embargo, ¿todo modelo que combina el presencialismo con el teletrabajo es trabajo híbrido?
En absoluto. De hecho, existen diversos modelos de trabajo que han surgido o se han asentado en postpademia, tal y como explican desde Penketh Group, una startup especializada en el diseño y adaptación tecnológica de espacios de trabajo. En concreto, hay al menos cuatro modelos en los que se incluye el teletrabajo como elemento nuclear. Y, aunque a priori puedan parecer muy similares, cada uno hace referencia a una realidad laboral particular.
1.Trabajo flexible
Históricamente, podría decirse que el trabajo flexible fue la primera gran revolución en los modelos tradicionales de organización del espacio y el tiempo. Por norma general, se interpreta como esto último: dejar de estar encorsetados por el horario de 9 a 17 horas y permitir que los empleados tengan más flexibilidad en la entrada y salida o, incluso, a la hora de escoger qué días a la semana trabajan, para poder adaptarse a otros compromisos familiares y personales. Pero, como se trata de un concepto muy ligado al de conciliación, el trabajo flexible también puede referirse al lugar donde trabajan los empleados. Es decir, a la inclusión del teletrabajo como beneficio para el trabajador.
2.Trabajo agile
Probablemente hayas oído hablar de entornos agile, aunque casi siempre ligados al sector o el departamento tecnológico, ¿verdad? En realidad, se trata de un modelo que surgió mucho antes de la pandemia y que está relacionado con el lugar donde se trabaja (más que con el horario). Su objetivo es que los empleados dejen su asiento físico, estático, para usar el entorno físico de una manera más fluida y dinámica de acuerdo con la tarea específica a realizar. En su origen, el modelo agile introdujo algo tan simple como los ‘pools’ compartidos en las oficinas, en lugar de los puestos de trabajo separados por biombos, para fomentar la comunicación y el conocimiento compartido.
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Última visita: 23/02/23