Fecha de actualización: Martes 27 de febrero de 2024
Actualmente el uso de las plataformas elevadoras de personal está muy presente en el ámbito laboral, en diversos sectores y trabajos, es una manera de facilitar el trabajo ya que permiten acceder a distintos lugares de difícil alcance ofreciendo seguridad a los trabajadores, en los últimos años se ha reducido muchísimo los accidentes en alturas cuando se trabaja con estos equipos.
Según la norma UNE-EN 280, las PEMP se dividen en función de la proyección vertical del centro de gravedad en:
Grupo A: Son las que la proyección vertical del centro de gravedad de la carga está siempre en el interior de las líneas de vuelco, en todas las configuraciones de la plataforma y a la máxima inclinación del chasis especificada por el fabricante.
Grupo B: Todo el resto de PEMP.
En función de sus posibilidades de traslación, se dividen en tres tipos:
Tipo 1: La traslación solo es posible si la PEMP se encuentra en posición de transporte.
Tipo 2: La traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada solo se controla por un órgano situado en el chasis.
Tipo 3: La traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada se controla por un órgano situado en la plataforma de trabajo.
Para poder utilizar estos equipos es obligatorio que el operario sea mayor de 18 años y disponga de la formación específica de manejo de plataformas móviles de personal.
Antes de empezar a utilizar el equipo elegido, el operario debe de seguir unas pautas:
Se deberá inspeccionar la plataforma para detectar posibles defectos o fallos que puedan afectar a la seguridad (controles, sistemas eléctricos, hidráulicos o de combustión, señalización, neumáticos, frenos, etc.) Cualquier defecto deberá de ser corregidos antes de utilizar el equipo.
Comprobar la posible existencia de líneas eléctricas, si existen se deberá mantener la distancia mínima de seguridad, aislarlos o proceder al corte de estas.
europreven.es
Última visita: 27/02/2024