Fecha de actualización: Viernes 16 de diciembre de 2022
La flexibilidad forzada a la que nos enfrentamos tras la pandemia hizo que millones de empresarios entendieran que sus empleados podían ser igual de productivos, o incluso más, al tener la posibilidad de trabajar como, donde y cuando quieran, dando prioridad al bienestar personal. Recientemente, el Ministerio de Industria y Comercio anunció que dará hasta 150.000 euros a las pymes que implanten la semana laboral de 4 días, con el objetivo de mejorar la productividad, la conciliación laboral, la igualdad de oportunidades y la salud física y mental de los trabajadores.
Según un estudio realizado por Regus, una de las firmas de la compañía líder mundial de espacios de trabajo híbrido IWG, el 55% de los trabajadores de la Generación Z, aquellos nacidos entre 1997 y 2015, espera que la semana de cuatro días se convierta en la norma.
Por otro lado, con la flexibilidad como prioridad, la investigación reveló que el 85% de los trabajadores de la Generación Z quiere una oficina cerca de casa. De igual forma, más de la mitad (51%) quiere poder trabajar desde su domicilio, mientras que sólo una cuarta parte (25%) afirma que es importante tener una oficina grande en el centro de la ciudad. Además, a más de un tercio (38%) le gustaría tener un horario flexible, y el 43% establece que dejaría un trabajo si este no ofreciera un buen equilibrio entre vida personal y laboral.
Aunque un modelo híbrido es clave para los trabajadores de la “Gen Z”, estos no están dispuestos a comprometer el salario o la progresión profesional para conseguirla. De acuerdo con el estudio de Regus, el salario es el factor más importante (73%) a la hora de aceptar un nuevo puesto, seguido de las oportunidades de promoción (54%). La remuneración insuficiente fue la principal razón para dejar un trabajo (53%), mientras que la falta de progresión también estuvo entre las tres primeras (41%).
rrhhdigital.com
Última visita: 16/12/2022