Fecha de actualización: Lunes 26 de diciembre de 2022
La actual crisis energética que vivimos en Europa demuestra que el modelo basado en combustibles fósiles ha quedado obsoleto. La ‘moda’ de ahorrar energía y recortar gastos al máximo está empujando a un número creciente de particulares a adentrarse en el mundo del autoconsumo. Pero el ahorro energético tiene consecuencias imprevistas: los instaladores de placas solares sufren caídas durante su trabajo.
Consecuencias imprevistas del ahorro energético: los instaladores de placas solares sufren caídas durante su trabajo
La manera más económica de hacerlo, legalmente, es mediante la instalación de placas solares en los tejados de nuestras casas, generando una energía limpia, sostenible y barata.
La energía solar, inagotable, rebaja considerablemente nuestra factura de la luz. Pero además, al reducir considerablemente la emisión de CO2 en la producción de energía, contribuye a que España cumpla los objetivos de la Agenda 2030.
La ‘moda’ de las placas solares es peligrosa para los instaladores que trabajan en altura
Por otro lado, instalar placas solares en los tejados de los hogares españoles significa trabajar en altura, lo que a su vez conlleva un peligro si no se toman las medidas de prevención de riesgos laborales necesarias. Es necesario exigir a las empresas una mayor inversión en seguridad y salud; a las instituciones un aumento de medios y mecanismos adecuados para el cumplimiento de las medidas de seguridad laboral; y los propios trabajadores deben reclamar unas condiciones de trabajo seguras para lograr, entre todos, evitar o controlar los riesgos.
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Última visita: 26/12/22