Fecha de actualización: Martes 9 de octubre de 2018
Se trata de un colectivo, el de repartidor, denominado ahora ‘rider’, que, si bien ha existido desde siempre, ha experimentado un fuerte crecimiento. Jóvenes de entre 18 y 35 que subidos en bici o moto recorren de punta a punta un buen número de ciudades. Una nueva economía de consumo que, sin embargo, puede generar una vuelta atrás en materia de salud laboral.
Desde Asepal recuerdan que, de forma básica, todo trabajador que realice su labor sobre dos ruedas debería llevar, al menos, casco, guantes y chaqueta a fin de evitar las lesiones más comunes relacionadas con los accidentes en moto o bicicleta. Todos ellos deben cumplir las disposiciones normativas aplicables entre las que se encuentra la colocación del marcado CE. Si son contratados, la ley establece que la empresa debe ofrecer la moto y los equipos de protección.
La seguridad laboral vial es, de hecho, un tema prioritario para los responsables de la prevención de riesgos laborales con el fin de reducir sus consecuencias tanto en empresas como en autónomos. Pero, en el caso de los conocidos como falsos autónomos, ¿quién vela por su protección? ¿Y en el caso de los trabajadores por cuenta ajena? ¿Quién proporciona los equipos necesarios para su protección o quién forma al trabajador?
Estos son algunos de los interrogantes que el auge de los nuevos modelos de consumo y las llamadas economías colaborativas ponen de relieve y que desde Asepal ponen en cuestión al tratarse de un colectivo de alto riesgo.
interempresas.net
Última visita: 09/10/18