Fecha de actualización: Lunes 6 de noviembre de 2023
La cifra de jefes abrumados por el síndrome burnout aumenta en mayor proporción que en el resto de los niveles de la empresa. Varios estudios sugieren que se debe a una mayor exigencia en el campo de las habilidades sociales: apenas tienen tiempo para trabajar solos y concentrados.
Los jefes, como los ricos, también lloran. Se ha hablado mucho, por ejemplo, de las encuestas de Gallup y McKinsey según la cual la mitad de los estadounidenses que dejaron un trabajo lo hicieron debido a un mal gerente. Y sí, por supuesto que un mal jefe puede amargar a cualquiera, pero ¿qué pasa con la amargura que puede estar almacenando ese o cualquier otro jefe?
Un dato del “Global Workforce of the Future Report 2023” de Adecco Group ha revelado, además, que los niveles de esa marea de amargura están subiendo peligrosamente. Nada menos que el 68% de los 16.000 jefes encuestados sufrieron el síndrome burnout, o sea, un agotamiento total, en los últimos 12 meses. Los autores del informe concluyeron que “los directivos están más quemados que cualquier otro nivel de la empresa”.
Pero lo más inquietante es la tendencia: el número de jefes quemados detectados por Adecco fue un 43% mayor que el año anterior. Para encontrar las causas de este deterioro del bienestar de los jefes hay que buscar cambios sustanciales en su contexto.
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Última visita: 06/11/2023