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Exposición a factores de riesgos psicosociales de los trabajadores tras una catástrofe. (05/12/2024)

Fecha de actualización: Jueves 5 de diciembre de 2024

De todos los factores que componen un trabajo, existe un grupo llamado factores psicosociales que abarcan las condiciones laborales relacionadas con la organización del trabajo y su entorno social, con el contenido del trabajo y con la realización de las tareas. Estos factores pueden afectar positiva o negativamente a la salud, el bienestar, el desempeño o el desarrollo personal o colectivo.

En una situación laboral normal, los principales riesgos psicosociales son el estrés laboral, la violencia laboral y la fatiga laboral. Pero tras la DANA, los trabajadores se enfrentan a otros “riesgos psicosociales” que se van a entrelazar con los propios que padecen las personas en estas situaciones: sensación de abandono, indefensión, futuro incierto, pérdida de seres queridos, inseguridad física y financiera, entre otros.

Recuperar la normalidad suele ser un factor de ayuda. Ya lo vivimos tras la pandemia de 2020. Y un buen liderazgo por parte de los empresarios también es un factor positivo. La resiliencia del liderazgo y sus principales atributos, como la influencia y la visión estratégica entre otros, se ponen a prueba en situaciones críticas, demostrando que es capaz de asumir la adversidad y ser el primero en movilizarse para superarla. Las miradas de todos, de su equipo directivo, de los trabajadores, incluso del entorno social, se concentran en él, buscando la voluntad necesaria para trabajar juntos en la recuperación. El líder tiene la responsabilidad de transmitir esperanza (con visión de futuro) a través de la acción (con la toma de las decisiones adecuadas). Además, ha de ser capaz de convertirse en inspirador de logros que movilizan a otras personas hacia un liderazgo más local, a su nivel, para conseguir un liderazgo global.

Realmente no existen recetas sobre qué tipo de liderazgo debe aplicarse en una u otra ocasión porque no existen dos situaciones iguales, y se utilizará en cada momento el estilo que considere más correcto y adecuado siguiendo la máxima de que “la acción más influyente de un líder es su ejemplo”. Y sea cual sea el que se aplique, ha de ser consciente de las cuatro etapas tras una catástrofe: shock-alteración-duelo-recuperación, un ciclo que puede durar entre un año y medio a dos y que afecta a cada persona de manera desigual.

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Fuente:

observatoriorh.com
Última visita: 05/12/2024

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