Fecha de actualización: Viernes 28 de octubre de 2022
Este domingo 30 de octubre España cambia sus relojes al horario de invierno y deberemos retrasarlos una hora, de forma que a las tres de la mañana deberán ser las dos de la mañana. Los cambios de hora nunca nos sientan bien pero, ¿a nuestra salud?¿Son convenientes en este sentido?¿Qué podemos hacer para sobrellevarlo mejor?
España tiene el horario que se corresponde con el centro de Europa, no con la parte occidental de Europa, donde realmente nos ubicamos; de manera que estamos desfasados dos horas en verano y una en invierno.
Estos cambios horarios afectan a nuestra salud de varias formas. En primer lugar, a una privación de sueño en los días de trabajo. Cuando llega el fin de semana prolongamos el sueño, cambiamos nuestros horarios y entramos en otro problema cronobiológico, un ’jet lag social’ descrito hace poco, con consecuencias para la salud, y que no consigue corregir la deuda de sueño acumulada durante la semana con una privación de sueño. También hay un tercer efecto, el hecho de que solemos cenar muy tarde, asociados a unos peores índices metabólicos y a un mayor riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad.
Según algunos expertos, el horario idóneo para España, si tenemos en cuenta toda la tradición española y los 80 años con este horario, no es pasar a un horario solar estricto, teniendo en cuenta que dentro de la propia Península hay una diferencia horaria entre territorios de 45-50 minutos, sino que cree que el mejor es el que ahora vamos a adoptar en invierno y siempre quedarnos con él, sin el cambio de hora de la primavera.
Infosalus
Última visita: 28/10/22