Fecha de actualización: Jueves 19 de septiembre de 2024
El primer paso para el cambio es la toma de conciencia y solo desde esta podrás gestionar el cambio.
1. La agenda saturada
Vengo observando últimamente que las personas que forman parte del comité de dirección están agotadas, saturadas y agobiadas de no llegar a todo. Y, lo más preocupante, de no atender debidamente a las personas que lo solicitan, ya sean empleados, clientes o proveedores.
Queremos quedar bien con todos, conectar y ver a tanta gente, que alcanzamos el punto de saturación. Hemos cargado tanto nuestras agendas, que acabamos faltando a aquello que nos hemos comprometido.
Nos hacemos trampas jugando al solitario. Creemos que no llegamos a todo y cuando verificamos que no es así, nos quejamos, como si la sobrecarga fuera algo puntual, motivada por razones externas. Pero esta situación de sobreesfuerzo no cambia en el tiempo y nos ha traído vivir y crear una cultura general de estrés.
2. El activismo: llegamos enseguida, pero… ¿a dónde íbamos?
Como os he dicho en más de una ocasión, creo que estamos más centrados en el HACER que en el PENSAR y el SENTIR. Convendría verificar más a menudo a dónde vamos y por qué vamos a donde vamos. Frecuentemente la acción se apodera de nosotros perdiendo el norte.
3. DEMASIADA MOTIVACIÓN Y POCA ORIENTACIÓN
A diferencia de lo que solemos pensar, la falta de motivación no es la causa principal de que las cosas salgan. Tenemos dos perfiles de trabajadores: el despistado feliz y el hiperactivo, que son colaboradores cargados de energía, pero que no trabajan bien por falta de enfoque.
Estadísticamente en las empresas tenemos:
10% de eficaces, trabaja enfocado y con energía.
40% con energía, pero desenfocados
20% enfocados, pero sin energía
30% con poco foco y poca energía
¿En qué bloque te pondrías tú?
europreven.es
Última visita: 19/09/2024