Fecha de actualización: Miércoles 30 de noviembre de 2022
A menudo hemos dicho u oído la frase "estoy quemado del trabajo". Esto hace tiempo que ha dejado de ser una expresión fútil y gratuita para pasar a ser prácticamente una pandemia en el entorno laboral.
Los datos en este sentido son muy reveladores: en países como Finlandia, estado nórdico y supuestamente avanzado en derechos sociales, el burnout se encuentra alrededor del 3% de la población trabajadora con síntomas graves, y esta tasa aumenta significativamente cuando hablamos de síntomas moderados: uno de cada cuatro finlandeses tienen sensaciones incómodas respecto al trabajo como mínimo una vez al mes.
Pero ¿cómo podemos saber que estamos cerca de el burnout?
Hay tres situaciones habituales que indican que estamos acercándonos a este estado: la sensación de agotamiento emocional en el trabajo –es decir, pensar que no podremos cumplir requisitos ni soportar emocionalmente la tensión que nos supone el trabajo–, la despersonalización de las personas con las que tratamos, especialmente en cuanto a los clientes, a los que dejas de tratar como personas para pasar a ser objetos; y, finalmente, la sensación de que no te estás realizando en el ámbito profesional. Este último sentimiento normalmente nos lleva a preguntarnos si realmente estamos haciendo lo que queríamos y de la manera que se esperaría de nosotros, y de aquí la sensación de fracaso y de querer abandonar el trabajo en estados avanzados.
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Última visita: 30/11/22