En cumplimiento de la legislación vigente, solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web.
Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies
¿acepta nuestra política de cookies?
Más información
| ACEPTO

Cinco sentidos para anticipar el riesgo: una prevención que empieza por percibir. (13/03/2026)

Fecha de actualización: Viernes 13 de marzo de 2026

Integrar este enfoque sensorial no sustituye a la evaluación de riesgos, pero la refuerza. Las personas trabajadoras, formadas para reconocer lo que “no encaja”, pueden actuar con rapidez y evitar situaciones que deriven en daños graves.

Ver y escuchar: detectar anomalías a simple vista y oído

La vista permite identificar desviaciones en protecciones, acumulaciones de material, fugas o desgastes. El oído alerta de variaciones en el sonido de las máquinas, choques, chasquidos o vibraciones que anticipan fallos mecánicos. Ambos sentidos actúan como detectores tempranos en entornos cambiantes donde una alteración mínima puede indicar un riesgo emergente.

Oler y sentir: señales tempranas de riesgo químico, térmico o mecánico

El olfato ayuda a percibir vapores, quemados o fugas que requieren una intervención inmediata. El tacto detecta vibraciones excesivas o puntos calientes que pueden indicar sobrecarga, desajuste o fallo eléctrico. Estas sensaciones, al interpretarse correctamente, evitan que incidentes menores evolucionen hacia daños graves.

Ver artículo completo.

Fuente:

otp.es
Última visita: 13/03/2026

Hazte cliente ahora y podrás acceder a toda nuestra base de datos

Noticias destacadas

MAPA WEB
¿Quieres información actualizada sobre prevención de riesgos?
SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES
Facebook  Linkedin  Twitter  RSS