Fecha de actualización: Domingo 28 de febrero de 2016
La Auditoría no vió la luz hasta 2011. «Esa auditoría podría haber cerrado FGV, es para echarse las manos a la cabeza», aseguró un representante sindical de la empresa ferroviaria.
El resultado negativo de la auditoría podría haber acarreado «multas y expedientes por incumplir la Ley de Prevención, tanto en los aspectos menores como en los más profundos, como la investigación de los accidentes».
Entre otras deficiencias, la Auditoría detectó que los accidentes se investigaban por las propias jefaturas, sin la participación de los representantes ni de asesores externos para identificar las circunstancias y detalles de los siniestros ferroviarios. También se tuvo acceso al listado de personal no formado en riesgos laborales, que incluía a toda la cúpula directiva.
Respecto al accidente del 3 de julio de 2006, en el que fallecieron dos trabajadores, los representantes manifiestan que la ex gerente apartó al comité de seguridad y salud de la investigación del accidente. El jefe de mantenimiento e instalaciones admitió que las balizas estaban programadas para frenar a partir de la velocidad máxima de los trenes. «Nadie pensó que no era correcta [la programación de la baliza a la velocidad máxima]. Nadie lo pensó... si hubiese habido antecedentes...», se escudó, al tiempo que reconocía, como el inspector de línea, que una baliza habría evitado el siniestro.
El accidente del metro era «previsible» y también «evitable» con la programación de «una simple baliza» que habría impedido que el convoy hubiera tomado la curva a 80 km/h y cuyo coste era «asumible» según indican las investigaciones.
levante-emv.com
Disponible en:
http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2016/02/27/auditoria-riesgos-laborales-oculto-podia/1384782.html
Consultado el: 28/02/2016