Fecha de actualización: Domingo 12 de febrero de 2017
Hay tres cosas que me sorprendieron especialmente el día en que una amasadora de hormigón me arrancó la mano derecha.
La primera es que no sentí dolor. Los médicos me lo explicaron luego: cuando se produce un shock tan grande, en ocasiones el dolor se neutraliza.
La segunda es que apenas sangré. A diferencia de los cortes que se producen con cuchillos o hachas -que se conocen como incisos-, los cortes que se producen con materiales menos afilados -que se llaman contusos- provocan el cierre de los vasos al sufrir una especie de espasmo.
El País
Autor: Óscar González
Disponible en:
http://verne.elpais.com/verne/2017/01/30/articulo/1485778004_955448.html
Consultado el: 12/02/2017