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El TSJ de Cantabria «tumba» una demanda por mobbing apelando a la libertad de expresión (04/06/19)

Fecha de actualización: Martes 4 de junio de 2019

En el siguiente enlace se puede consultar una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria de 21 de enero de 2019 en materia de tutela de derechos fundamentales en la que «tumba» una demanda por mobbing apelando a la libertad de expresión y el derecho a la crítica.

Se trata de una trabajadora que venía prestando sus servicios para una cadena de supermercados. La empleada fue promocionada tras la formación correspondiente como coordinadora de tienda. A partir de mayo de 2017 la empleada fue objeto de una campaña de desprestigio en las redes sociales y algunos medios por parte del sindicato, siendo atendida en junio de un trastorno de ansiedad.

Tras distintas comunicaciones con su superior, la empresa traslada a la trabajadora a otra tienda. La trabajadora reclamó mediante demanda de daños y perjuicios una indemnización de 14.664,15 € por días de perjuicio y otra de 60.000 € por daños morales, por vulneración de la normativa de prevención de riesgos laborales en relación con sus derechos fundamentales.

Entiende el TSJ que a pesar de la existencia de un conflicto con una trabajadora, lo que otorgó el protagonismo al sindicato, no justifica la existencia de un acoso laboral motivado o autorizado por la demandada, sino la defensa por parte del referido sindicato de lo que consideraba derechos de los trabajadores y con ello la censura de la actuación de la trabajadora, que no solo mantuvo relaciones conflictivas con la persona indicada sino también con otras trabajadoras de la empresa.

Además, razona el TSJ, los comentarios despectivos a través de Facebook tampoco justifican la responsabilidad empresarial. Recuerda el TSJ en su sentencia que el acoso laboral, también conceptualizado por la doctrina como psico-terror laboral, por su gravedad y seriedad, viene siendo objeto de una interpretación restrictiva.

El acoso laboral precisa de una efectiva y seria presión psicológica, al tiempo que una intencionalidad y sistemática reiteración de la presión son requisitos necesarios para poder hablar de acoso moral en el trabajo. Razona la sentencia que no toda actitud de tensión o conflicto en el desarrollo de la actividad laboral, como es el caso, pueden merecer el calificativo de acoso.

Además, para estimar la existencia de acoso laboral es necesario que exista una continuidad en la conducta, sin que quepa considerar la existencia de acoso cuando nos encontremos ante hechos aislados u ocasionales. Entiende el TSJ que tampoco puede atribuirse a la empresa una dejación de sus funciones respecto a la campaña que se orquestó en internet y prensa contra la trabajadora.

Señala el TSJ por último que la libertad de expresión no es sólo la manifestación de pensamientos e ideas, sino que comprende la crítica de la conducta de otro, aun cuando pueda molestar, inquietar o disgustar a aquél contra quien se dirige.

Ver análisis completo de la sentencia

Fuente:

sincro business solution
Última visita: 04/06/19

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